Desde el pasado lunes 17 de noviembre, el albergue municipal está abierto para acoger a los temporeros que, como cada año, llegan para la campaña de recogida de aceituna. María Victoria Fernández, Técnico de Servicios Sociales, y Antonio González Zafra, Concejal de Servicios Sociales, nos mostraron las instalaciones, nos explicaron los servicios que ofrecen y nos hablaron del protocolo de actuación que se ha activado.  

El albergue de Villanueva (situado frente al cuartel de la Guardia Civil), pertenece a la Red Provincial de Albergues y cuenta con una normativa y un protocolo común para todos los municipios. “Este protocolo establece que tienen derecho a dormir dos noches y tres días, tienen derecho a alojamiento, higiene, desayuno, comida y cena”, nos explicó María Victoria; “también tenemos un protocolo para los no alojados, que pone a disposición de éstos las ayudas de desplazamiento y alimentos”. Si no hay alojamientos se intenta derivar a los trabajadores a las plazas libres de otros municipios. En el caso de que esté todo ocupado y las condiciones climatológicas sean duras, existe un protocolo de emergencia que se activa para asistir a aquellos que duermen en la calle. “Se abre una sala en la que no hay camas, pero al menos no están en la calle” explicó la Técnico Responsable, “todo esto lo coordina Protección Civil”.

Los albergues de este tipo son un recurso social muy importante, tal y como señaló Mª Victoria, los servicios se prestan a todos por igual, sin tener en cuenta que se encuentren en el país de forma regular o no, sin embargo, sí que se les exige un mínimo de documentación, ya que luego se tienen que facilitar los datos a la Guardia Civil. Este año, nos contó, “se han hecho campañas informativas para que se supiera que no hay mucho trabajo”, y “por el momento no hay mucha afluencia, mientras que otros años hemos tenido cola esperando y se quedaba gente fuera”. “En caso de que este albergue se desbordara se recurriría a la sala de exposiciones, y la tercera opción sería la Casa de la Cultura”  comentó Antonio González; aunque es poco probable que lleguemos a ese extremo este año.  

El protocolo está activado y hay una comisión de coordinación en la que participan Cáritas, Cruz Roja, Protección Civil, Policía Local y empresarios. Todo se encuentra muy coordinado, por niveles de emergencia y según los actores que tienen que intervenir en cada caso, sin embargo, el Concejal de Servicios Sociales señaló que aún quedaría por establecer un protocolo de emergencia para otras contingencias que puedan suceder”.

En este complicado contexto se trata de evitar la formación de guetos y asentamientos, aunque sin mucho éxito. Por ejemplo, “los magrebíes es muy difícil que acudan a los albergues, buscan una zona cerca de su mezquita; los subsaharianos se asientan en otra zona, etc.”, explicaron la Técnico y el Concejal de Servicios Sociales. “Además también se han detectado algunos pisos patera, dónde les cobran por ducharse u otros servicios. Esto ha provocado que muchos patrones pongan reparos en alquilar sus viviendas, porque luego éstas se realquilan”.  La realidad es que surgen “mafias” en torno a estos trabajos temporales, que sacan provecho de hasta el más mínimo detalle, como queda plasmado en  el comentario de un inmigrante -que María Victoria nos refirió: <<Cuando salimos de Marruecos, ya no hay familia, todo se paga>>.

Servicios del albergue:

-       40 plazas (36 para hombres y 4 para mujeres)

-       Servicios: Alojamiento 2 noches y 3 días, con desayuno, comida y cena.

-       Higiene, billetes de desplazamiento y kit de alimentos. 

 

 MG 5684

 MG 5693

 MG 5696

 

Desde el pasado lunes 17 de noviembre, el albergue municipal está abierto para acoger a los temporeros que, como cada año, llegan para la campaña de recogida de aceituna. María Victoria Fernández, Técnico de Servicios Sociales, y Antonio González Zafra, Concejal de Servicios Sociales, nos mostraron las instalaciones, nos explicaron los servicios que ofrecen y nos hablaron del protocolo de actuación que se ha activado.  

El albergue de Villanueva (situado frente al cuartel de la Guardia Civil), pertenece a la Red Provincial de Albergues y cuenta con una normativa y un protocolo común para todos los municipios. “Este protocolo establece que tienen derecho a dormir dos noches y tres días, tienen derecho a alojamiento, higiene, desayuno, comida y cena”, nos explicó María Victoria; “también tenemos un protocolo para los no alojados, que pone a disposición de éstos las ayudas de desplazamiento y alimentos”. Si no hay alojamientos se intenta derivar a los trabajadores a las plazas libres de otros municipios. En el caso de que esté todo ocupado y las condiciones climatológicas sean duras, existe un protocolo de emergencia que se activa para asistir a aquellos que duermen en la calle. “Se abre una sala en la que no hay camas, pero al menos no están en la calle” explicó la Técnico Responsable, “todo esto lo coordina Protección Civil”.

Los albergues de este tipo son un recurso social muy importante, tal y como señaló Mª Victoria, los servicios se prestan a todos por igual, sin tener en cuenta que se encuentren en el país de forma regular o no, sin embargo, sí que se les exige un mínimo de documentación, ya que luego se tienen que facilitar los datos a la Guardia Civil. Este año, nos contó, “se han hecho campañas informativas para que se supiera que no hay mucho trabajo”, y “por el momento no hay mucha afluencia, mientras que otros años hemos tenido cola esperando y se quedaba gente fuera”. “En caso de que este albergue se desbordara se recurriría a la sala de exposiciones, y la tercera opción sería la Casa de la Cultura”  comentó Antonio González; aunque es poco probable que lleguemos a ese extremo este año.  

El protocolo está activado y hay una comisión de coordinación en la que participan Cáritas, Cruz Roja, Protección Civil, Policía Local y empresarios. Todo se encuentra muy coordinado, por niveles de emergencia y según los actores que tienen que intervenir en cada caso, sin embargo, el Concejal de Servicios Sociales señaló que aún quedaría por establecer un protocolo de emergencia para otras contingencias que puedan suceder”.

En este complicado contexto se trata de evitar la formación de guetos y asentamientos, aunque sin mucho éxito. Por ejemplo, “los magrebíes es muy difícil que acudan a los albergues, buscan una zona cerca de su mezquita; los subsaharianos se asientan en otra zona, etc.”, explicaron la Técnico y el Concejal de Servicios Sociales. “Además también se han detectado algunos pisos patera, dónde les cobran por ducharse u otros servicios. Esto ha provocado que muchos patrones pongan reparos en alquilar sus viviendas, porque luego éstas se realquilan”.  La realidad es que surgen “mafias” en torno a estos trabajos temporales, que sacan provecho de hasta el más mínimo detalle, como queda plasmado en  el comentario de un inmigrante -que María Victoria nos refirió: <<Cuando salimos de Marruecos, ya no hay familia, todo se paga>>.

Servicios del albergue:

-       40 plazas (36 para hombres y 4 para mujeres)

-       Servicios: Alojamiento 2 noches y 3 días, con desayuno, comida y cena.

-       Higiene, billetes de desplazamiento y kit de alimentos. 

 

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