NUESTRO CRONISTA CUMPLE 80 AÑOS Y NOS SIGUE REGANDO NUESTRA HISTORIA: GRACIAS MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ

Nuestro Cronista Oficial, Manuel López Fernández, ha cumplido 80 años. Desde nuestra Ventana Cultural queremos felicitarle y agradecerle la inmensa labor que ha realizado durante décadas.
Su crónica ha sido la de enseñarnos nuestra historia y la de dejar constancia de la vida de Villanueva del Arzobispo a lo largo del último medio siglo. A Manolo le agradecemos su presencia constante, su compromiso y su capacidad para dar fe, voz y palabra escrita a cuanto sucede en nuestro pueblo.
Villanueva del Arzobispo te da las gracias, amigo. ¡Muchas felicidades!
Os dejamos con su felicitación y con su artículo sobre la Hornacina del Padre Eterno, publicado en el Boletín Oficial de Cronistas.
MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ
CRÓNICA OFICIAL VILLANUEVA DEL ARZOBISPO

MANUEL LÓPEZ CON SU MUJER DOLO Y SUS HIJAS
ANA YOLANDA Y CAROLINA ANTE LA VIRGEN DE LA FUENSANTA

ARTÍCULO PARA EL BOLETÍN NACIONAL DE CRONISTAS
HISTORIA DE LA HORNACINA DEL PADRE ETERNO
Es gratificante comprobar que, a veces, se respetan edificios y tradiciones. Este es el caso de la hornacina del Padre Eterno que podemos contemplar a nuestro paso por la calle Cantarerías.
Cuando preguntamos a los vecinos de mayor edad, nos han narrado dos episodios de la tradición oral para conocer cuándo, cómo y por qué se construyó y se venera. La primera versión dice:
«Vivía un matrimonio de avanzada edad en la casa donde hoy se ubica la hornacina. Tenían una sola hija con vocación religiosa que, en una pequeña habitación de la planta baja, hizo un altar con el cuadro de la Ascensión. Lo adornaba con flores y celebraba la festividad con el rezo del rosario. Al morir sus padres, ingresó en el convento y dejó el cuadro para su veneración».
La segunda versión que nos han contado dice:
«Era una casa propiedad de la familia Campiña. La hija, que barría el portal, perdió una aguja que se le cayó al suelo. Cuando fue a recogerla, observó a través de un pequeño agujero una visión del purgatorio. Allí contempló a sus padres sufriendo grandes penalidades. La joven se confesó y le aconsejaron que edificase una pequeña capilla».
Estas dos leyendas tienen en común la participación de una joven y la necesidad de construir un pequeño altar o capilla.

VECINAS CALLE CANTARERÍAS Y CUADRO DE LA ASCENSIÓN OBRA DE JOSÉ LUIS NULA

RETRATO DE JOSÉ LUIS NULA PO RAÚL RODRÍGUEZ
En un documento del Archivo Histórico Diocesano de Jaén encontré un texto que decía:
«Francisco Ruiz Feo, vecino de Villanueva, tiene una casa en la calle Cantarerías, en cuya pared está el cuadro de la subida a los cielos, y linda por arriba con casas de Juan Fernández y por abajo con herederos de Juan Molina, de esta villa» (1770).
En el año 1982, debido a una remodelación necesaria para construir una nueva vivienda, los propietarios optaron por realizar un nuevo trazado de la capilla, con un diseño acorde con los tiempos. Gracias a su generosidad y colaboración, accedieron a las peticiones de los vecinos para que la hornacina no desapareciera. Hoy podemos disfrutar de esta parte de nuestra historia.
En la hornacina figura un cuadro que pintó José Luis Nula en el año 1942. Esta obra sustituyó a la anterior, destruida durante la Guerra Civil. En ella se puede contemplar la Ascensión del Señor: Jesús inicia su ascensión mientras los apóstoles permanecen observándolo. La imagen de Cristo es una copia de una obra de la escuela italiana de Bartolomeo della Porta, conservada en el Palacio Pitti de Florencia.
Era presidente de esta hermandad Sebastián Peña Baldán, quien encargó el cuadro e insistió en que apareciese la figura de María Magdalena. José Luis Nula cobró 250 pesetas por su trabajo, que tardó aproximadamente un mes en realizar.
Se ha recuperado una pequeña campana para que suene durante la convocatoria de los rosarios que se rezan en los días previos a la fiesta y también en la misa dominical. La campana, donada por don Ángel Martínez —quien también donó la imagen de San Miguel Arcángel que se venera en el Santuario de la Fuensanta—, vuelve a sonar cada año.
Jorge Martínez diseñó una estructura portátil para colocar la campana durante las celebraciones, permitiendo su repique incesante y la llamada a misa de los vecinos en la mañana del domingo. Una eucaristía que suele presidir el párroco, don Bartolomé López.
Se abre la cancela donde se guarda el cuadro, se adorna todo el entorno con macetas y se procede a su veneración. Son varias las personas que se entregan a la labor de solicitar ayuda y aportar su trabajo. Desde aquí debemos recordar a algunas que ya nos dejaron, como Carmen, Micaela y Dolores. En la actualidad, la vecina Expectación asume una gran responsabilidad en la organización de esta celebración.
Cada mes de mayo, con un gran espíritu de colaboración y cooperación, los vecinos organizan la fiesta del Padre Eterno en la calle Cantarerías, que siempre cuenta con una masiva afluencia de público.
Mayo es un mes especialmente festivo en los barrios y en la localidad de Villanueva del Arzobispo. Las celebraciones comienzan con la Fiesta de la Cruz, en honor al patrón, el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, obra del imaginero don Mariano Benlliure, quien legó a la localidad una de sus mejores imágenes. Continúan con la fiesta de la Virgen de Fátima, en el Camino Viejo; le sigue la de San Isidro Labrador, con procesión de la imagen y desfile de carrozas organizadas por los olivareros; y culminan con la Fiesta del Padre Eterno en la calle Cantarerías.

