Qué no es amor: el amor tóxico

Un concepto se ha hecho popular en la actualidad es lo que se conoce como “amor tóxico”. El amor tóxico se caracteriza por una serie de conductas de dependencia emocional o control que convierten la relación de pareja en dañina. Los miembros de una relación tóxica sufren día sí y día también. 

Pero… ¿cómo es el amor tóxico? El amor tóxico presenta las siguientes propiedades.

Dependencia emocional

Al menos uno de los miembros de la pareja tiene una autoestima baja y su felicidad depende de la presencia del otro. Tiene miedo a encontrarse consigo mismo.

Codependencia emocional

Similar a la dependencia emocional, pero el codependiente emocional es adicto a la dependencia de su pareja y, por tanto, a la necesidad de ayudarle y preocuparse por su bienestar.

Vida social limitada

Los miembros de la pareja dejan de lado sus amistades y se vuelcan pura y exclusivamente en la pareja.

Obsesión por la relación

La inseguridad de alguno de los miembros hace que se obsesione en exceso por la relación.

Es irracional y poco realista

Es un amor que vive de las expectativas irreales, lo que causa una tremenda frustración en los miembros de la pareja.

Necesidad de aprobación del otro

Como la persona se siente vacía, busca en la pareja la seguridad, estabilidad y comodidad que le falta en su propia vida.

Preocupación por el cambio

Uno de los miembros de la pareja no tolera que al otro le vayan bien las cosas, en gran parte por su propia frustración.

Posesivo y controlador

Este tipo de amor no es un amor libre, sino que alguno de los miembros de la pareja interpreta que la otra persona es su posesión y se vuelve controlador.

Celoso

Los celos y los intentos de control forman parte de la día a día de la pareja. Lo que les hace tremendamente infelices.

Es manipulador

Es un amor manipulador, en el que existe chantaje emocional por parte de alguno de los dos.

Mala comunicación

La comunicación no es fluida y, por tanto, la relación no es cordial. La confianza se ha perdido.

Conflictos excesivos

Los puntos anteriores causan que la relación se convierta en tóxica y los conflictos sean el pan de cada día.